Dominios

September 30, 2015

El mundo de los nombres de dominios ha estado sometido a grandes cambios durante los últimos 15 años. Cuando empezamos nuestros primeros proyectos, allá por el año 1993, nos encontramos con un mercado muy mal regulado, donde era dificilísimo hacerse con un nombre (a pesar de estar casi todos disponibles) debido a que los costes eran elevados y la jurisdicción aplicable para alguien radicado en España era todo un galimatías.

En nuestras manos tuvimos la oportunidad de registrar nombres que en los años que siguieron fueron objeto de puja y ventas por cifras de ensueño comparadas con el coste de registro. (Cabe recordar que era elevado el coste de registro de un nombre en la década de los 90 para algo tan intangible como era un nombre.)

Así las cosas, nunca tuvimos, ni tenemos en la actualidad, un interés especial en la venta de Nombres de Dominios lo que unido a que nuestros trabajos se encontraban en máquinas con su propia IP por aquel entonces y un nombre de dominio propio se antojaba más un capricho que una necesidad. La velocidad de navegación era un gran obstáculo para gráficos y código y la mayoría empleaba su tiempo en chats IRC o similar donde se fraguaron los primeros encuentros “virtuales” y donde nacieron los primerísimos proyectos multimillonarios.

Ya vimos el enorme potencial que tenía la red por su capacidad de comunicar ordenadores y transmitir la información. Nuestro grupo de amigos de adolescencia tenía que pelearse con casettes para copiar programas que hacían un ruido insoportable y más de una vez soñabamos con lo que luego llegó sólo 10 años después.

A finales de 2012, parecía que todo estaba dicho… pero muy al contrario, esto no ha hecho más que empezar. Nos adentramos en una nueva etapa de redenominación de los dominios en la web… pasaremos del consabido .com y su supremacia a otras terminaciones que crearán una nueva cultura. Los nuevos gTLD tan criticados por un lado y tan bienvenidos por otro, son la decisión más interesante que se ha tomado en años. La lucha por nombres absurdos y nombres extraños pasará a la historia pues podremos definir nuestras aventuras empresariales sin tener que hacer malabarismos o pagar altas sumas. Si desarrollas una nueva aplicación para iPhone bastará con que la denomines NNNN.APP, se crearán nichos especiales y si bien durante los primeros años seguirá existiendo la cultura .com, llegaremos a asimilar otras formas de acceder a la información y, sobre todo, acceder a la que es valiosa y acreditada.

Desde esta sección pues os invitamos a navegar por nuestros proyectos y esperamos que los mismos os seduzcan lo suficiente.